Los mejores pubs en Irlanda

10 de los mejores pubs en Irlanda que no debes dejar de visitar mientras intentas mejorar tu Inglés.

Todos hemos visitado en algún momento de nuestra vida un pub irlandés y tenemos una imagen más o menos clara de cómo son. Mucha cerveza (¡Guinness!) y whiskey, el billar, la acogedora oscuridad, el escenario para la música en directo.

Un viaje a estudiar inglés en Irlanda es siempre buena idea. Podemos limitarnos a alguna ciudad, a varias o a huir a la naturaleza y quedarnos boquiabiertos ante acantilados, rocas y montañas. Sea cual sea el plan hay algo que debemos hacer sí o sí: visitar un pub irlandés.

Lo bueno es que no importa lo perdido y lejos de la civilización que creas estar… ¡siempre tendrás un buen pub en los lugares más insospechados!

1.The Stag’s Head (Dublín)

Construido en 1770, su última remodelación data de 1895, por lo que entrar en él es como retroceder siglo y medio. Es un clásico, grande y pintoresco, de esos que aparecen en películas y anuncios con bastante frecuencia. Y fue siempre bastante popular: James Joyce era un habitual, Quentin Tarantino lo ha visitado, y hasta el líder revolucionario irlandés Michael Collins solía tomarse allí sus pintas. En el piso de abajo hay música en directo todas las noches.

2. Sin é (Cork)

Situado al lado de una funeraria, el nombre de este pub tiene un regusto macabro: “Sin é” significa algo así como “eso es todo”. Pero no dejes que esto te asuste e impida que visites uno de los mejores pubs del país: abierto desde 1889, se trata de un pub en el que habituales y turistas se mezclan sin problemas, siempre y cuando los recién llegados se comporten y acepten las cosas tal como son. Hay, por supuesto, mucha música tradicional irlandesa en directo y siempre la ha habido, incluso en las épocas en las que estaba peor vista.

3. Tig Cóilí (Galway)

El Tig Cóilí es conocido principalmente por sus sesiones de música tradicional en directo, muchas veces improvisadas. Músicos locales, pero también de los que van viajando y encuentran en este pub una especie de hogar temporal. Los propios dueños del pub (es una empresa familiar) son buenos músicos, así que muchas veces los encontrarás a ellos tocando.

4. Maddens Bar (Belfast)

Este incondicional de Berry Street combina ales, stouts y cervezas de barril con deportes en vivo y música durante toda la semana. Ya sea que hayas venido a ver la final de Irlanda o te apetezca una pinta de negro, aquí lo encontrarás todo.

Perfecto para bebidas informales en Belfast, Maddens es el hogar de una decoración tradicional y está decorado con muebles de madera, taburetes y rincones de la vieja escuela. Levante una silla y acomódese para pasar un rato entretenido.

5. Hi-B (Cork)

Aviso: apaga el móvil antes de entrar en este pub, ya que está prohibido usarlo y Brian, el dueño, no dudará en echarte si te ve mirando la pequeña pantalla en vez de a tus amigos o tu Guinness. Pero ¿para qué ibas a querer mirar el móvil, de todas formas? El Hi-B es una experiencia de esas que hay que tener sin intermediarios. Un pub pequeño y acogedor con otra regla de oro: si bebes para olvidar, paga por adelantado.

6. Mulligan’s of Poolbeg (Dublín)

Desde que abrió sus puertas en 1782, el Mulligan’s de la calle Poolbeg en Dublín ha permanecido casi inalterable, inmune al paso del tiempo. Este se adivina en los techos grises del humo de los cigarrillos de más de dos siglos, en los paisanos de la barra que sabes que llevan visitando el pub desde que eran jóvenes, en el hecho de que, además de obreros y trabajadores de oficinas cercanas, ahora haya también turistas en este templo. Los móviles están prohibidos. Recuerda que estás viajando al siglo XVIII.

7. O’Connells, Portobello (Dublín)

No todo es siempre una mezcla entre habituales jubilados y turistas. Aquí entra también la gente joven de Dublín, que en la zona de Portobello son muchas veces hipsters. Hay quien dice que la mejor Guinness se sirve aquí, pero por supuesto hay muchos pubs que se disputan ese honor. Lo mejor, claro, es probarla por ti mismo. Oh, y a veces hay noches de karaoke, si tienes esa suerte quédate para un espectáculo sin igual.

8. Smugglers Creek (Rossnowlagh)

Con buena comida y bebida, este pub no destacaría entre el resto si no fuese por un elemento extra diferencial con el que no pueden contar sus vecinos de grandes ciudades o interior: unas increíbles vistas sobre la bahía Rossnowlagh y el océano Atlántico. Perfecto para tomarte una pinta mientras observas a los surfistas o, si surfear es lo tuyo, darte un merecido homenaje tras coger algunas olas.

9. Foxy John’s (Dingle)

¿Una ferretería, taller de bicis y pub tradicional en el mismo lugar? ¿Por qué no? Eso es precisamente lo que ofrece el Foxy John’s, algo tan especial que merece una visita. Puedes tomarte una Guinness mientras te arreglan la bici o simplemente pasar a beber algo tras hacerte con unas cuantas herramientas.

10. Henry Downes Bar (Waterford)

Si quieres un whiskey realmente especial, no dudes en pasarte por el Henry Downes Bar si visitas Waterford. Este negocio familiar abierto a finales del siglo XVIII es uno de los pocos pubs que todavía fabrican y venden su propio whiskey: tienen diez variedades distintas, aunque es la número 9 la que todo el mundo dice que hay que probar.